Pintor de Naturaleza, agropecuario y paseante. ojeapotri@gmail.com 920382395

Cuaderno de campo

Primillas de Oropesa 2015.

Sigo regañado con el tiempo. Estos bocetos del natural quedaron fijados en mi cuaderno hace ya casi un mes, y desde el mismo día que los realicé, han sido escaneados esperando para ser mostrados. En peor suerte se encuentran otros, que aún siguen en silencio en mi cuaderno de apuntes. Aunque reconozco que no es mal lugar para reposar. Los sucesos suceden, mientras otro suceso no se anticipe.

Ha tenido que pasar un mes para poder mostraros el resultado de una sesión mañanera dedicada solo a los Cernícalos primillas de Oropesa. Al amparo de una sombra en una calle estrecha ya conocida, saqué mi material de campaña, desde donde dominaba visualmente la entrada a dos nidos. Todavía estaban con la fiebre primaveral, y el trajín era frenético. Son gente de paciencia apresurada. Me llamó la atención un macho inmaduro de uno de los nidos, donde en años anteriores lo ocupaba un macho adulto de plumaje impecable. Al jovenzuelo, su residual barrado en las alas lo delataba. No sé si sería debido a su impulsiva edad, pero el caso, es que dos hembras fueron atraídas a la vez a la puerta de su nido usurpado, no entendiendo bien su propuesta. Me prometí entonces, repetir en breve otra visita para descubrir que pasó con esa relación triangular. Y aunque he vuelto a salir al campo a dibujar, los sucesos me han impedido volver.

Los sucesos se siguen sucediendo… a su tiempo.

Cernícalo primilla-bocetos Cernícalo primilla-bocetos2 Cernícalo primilla-bocetos3 Cernícalo primilla-bocetos4 Cernícalo primilla-bocetos5 Cernícalo primilla-bocetos6 P1050179

Anuncios

El valor de los bocetos del natural.

Siempre me ha gustado mostrar parte de mis bocetos realizados del natural. Para mí son una joya que retiene en unos trazos, el momento y las sensaciones vividas. No solo representa el motivo dibujado, también una parte de uno mismo. Algo mágico. Seguiría escribiendo multitud de sensaciones… algunas hasta incluso contradictorias.

A todo artista le gusta contemplar las obras de sus colegas, buscando ese pequeño fogonazo deslumbrante  que te permite ver su luz… su inspiración. Gusta sumergirse buscando ese efímero momento de inspiración. Obras de mayor o menor talento; da igual. Las virtuosas obras de estudio, algunas mostrando hasta sus últimos detalles, otras la composición o la luz perfectas. Pero  lo que más me gusta y siempre busco, son sus bocetos o trabajos del natural. Solo ahí puede encontrarse la esencia, donde encontrarse la “mano” del artista… el nacimiento de una obra. El preciso momento en que la imagen es nuevamente imagen, cuando surge en un espacio en blanco después de su paso fugaz por el cerebro y las manos. Solo en esos momentos sucede la magia. El resto, es el resultado de un “modelado” sobre ese momento… con más o menos fortuna.

En las redes como facebook, puede sentirse con mayor intensidad los gustos por según que trabajos muestras gracias a sus “estadísticas”. Es triste descubrir que dentro de un amplio perfil de seguidores, los bocetos del natural no son atractivos para la gran mayoría, con la salvedad de otros colegas, personas sensibles y conscientes de la importancia de estos trabajos. No importa, quién sabe mirar… ve. Yo por mi parte seguiré disfrutando haciendo bocetos del natural, y disfrutando contemplando los de otros.

Aquí tenéis una pequeña muestra realizada recientemente desde el interior de mi escondite de tela, o a “cuerpo descubierto”.

Garza y EspátulaEspátula1 Espátula2 Pescadora1 Pescadora2 Pescadora3 Pescadora4En el campo


La desesperación de Pluma-Rota.

A unas semanas de la aparición del primer macho de Papamoscas cerrojillo en mi pequeño terruño, mis sentidos se han obsesionado con seguir cada vuelo fugaz o canto de estos intrigantes personajes. Desde dedicarles ratos a espiarlos, a seguirlos con el rabillo del ojo mientras me ocupo de mis tareas agrícolas, pasando por el deleite exclusivo de sus cantos… simplemente para admirar el empeño que ponen en ello. Al día de hoy son cinco los machos confirmados que marcan territorio y han tomado posesión de uno o varios nidales. Cada vez me sorprende más lo reducido de sus territorios, hasta tal punto, que los dos que están mas cerca de la casa puedes seguirlos por su feudo sin apenas moverte y, hay ratos en los que se sabe donde están cada uno de ellos. Algunas hembras ya se han dejado ver tímidamente e incluso parecen haber decidido nidal y macho. Será más adelante con las constantes cebas de los pollos, cuando de dejen ver sin reparo. También cuantas hembras comparten macho, como ya ocurrió la pasada temporada; pues ya sabemos de la vida loca que llevan algun@s individu@s de esta especie. A medida que esto sucede, el canto de los machos se va apagando y se hacen menos visibles.

Pero en esta ocasión me centraré en un macho concreto al que puedo seguir más de cerca, y no solo por su proximidad a la casa. Para determinar a cada uno de los machos, sus territorios y posaderos habituales desde donde lanzan sus trinos al mundo, ha sido necesario echar horas buscando un rasgo físico que los diferencie. En este macho que nos ocupa, ha bastado descubrir que algunas plumas terciarias blancas de su ala derecha tienen sus puntas rotas. De ahí el nombre de Pluma-Rota. El tamaño y diseño o forma de la mancha blanca de la frente pude ser determinante y me ha ayudado a resolver otros casos. Desde que Pluma-Rota llegó, ha tenido que hacerse valer para defender su comprimido territorio al encontrarse rodeado de otros machos, que a diferencia de él, ocupan territorios periféricos menos “encorsetados”. Su mala fortuna ha hecho que ocupe un espacio reducido con solo tres nidales, dos de ellos ocupados por Herrerillos comunes, y el tercero, ubicado en un castaño que misteriosamente no ha sido capaz de bombear su savia, mostrando claros síntomas de defunción; lo cual ha dejado al nidal totalmente desprotegido del sol y poco atractivo para las hembras. Algo parecido le ha pasado a “Poca-Frente” (por tener una tira horizontal estrecha blanca en la frente) , otro macho que ha visto como dos de sus tres nidales los ocupa un Herrerillo y un Trepador. En varias ocasiones Pluma-Rota ha intentado seducir a alguna hembra con su despliegue de cola y alas, mostrando el semáforo blanquinegro sin éxito. Solo en una ocasión una de ellas se dignó a asomarse a la piquera; más por la insistencia de Pluma -Rota que por lo atractivo del nidal. También ha intentado tomar posesión de otros nidales colindantes sin éxito, debido a los ataques de los otros machos. Aún así no se rinde, y mientras otros ya empiezan a apagar sus cantos, él se desgañita durante todo el día con la esperanza de que alguna chica guapa se deje querer.

Gracias a la desnudez del castaño donde tiene el nidal y su cantadero habitual, me ha resultado fácil poder dedicarle unos ratos para hederle unos bocetos, tanto a lápiz como a rotulador de punta de pincel.

Nota del autor: Al día siguiente de realizados estos apuntes, desplacé su nidal al castaño de al lado y Pluma-Rota lo aceptó con alivio. Aún así, siempre tiene la opción de esperar a que alguno de los herrerillos termine para ocuparlo él. Le sigo viendo cantando desesperado y esperando a su amada.P. cerrojillo1P. cerrojillo2P. cerrojillo3P. cerrojillo4P. cerrojillo5Desde la sombraLas vistas de %22pluma rota%22

Las vistas de Pluma-Rota, con el valle del Tiétar, el embalse de Rosarito y Monfragüe al fondo.


Algunos bocetos más en Rosarito.

He realizado nuevas salidas mañaneras a dibujar del natural al Embalse de Rosarito, con desigual resultado. Sigo sin poder extenderme con los textos… pero, como una imagen vale más que mil palabras…

C. negra descansandoÁguila pescadoraGarza real


Sesión de dibujo en Rosarito.

El pasado miércoles por la mañana, dediqué una breve sesión de dibujo del natural en Rosarito… y estos bocetos son parte del resultado. Perdonad por lo breve del texto, pero es que las tareas pendientes se apelotonan amenazando reventar.

A. culebrera-M.pescadorCigüeña negraÁguila calzada


Primer “Rosarito” postnupcial de la temporada.

Esta misma mañana (madrugón incluido) he inaugurado la temporada posnupcial de dibujo desde hide en el Embalse de Rosarito. Las expectativas eran buenas, 32 Espátulas, 5 Cigüeñas negras, y especies varias vistas ayer tarde,auguraban una sesión de dibujo entretenida. Solo aparecieron dos Espátulas del año, y ninguna negra. Eso sí, milanos negros, gaviotas, garzas, y cornejas disputándose una carpa muerta cerca de la orilla. Parecía que no daban abasto en comérsela que al final aparecieron tres Buitres negros que parecían hacerla ascos. Me entretuve haciendo un retrato a un ejemplar subadulto con una anilla amarilla en la que se leía LPP (Luís Pérez Pérez… imagino). También pude hacer un retrato a una Pagaza piconegra solitaria que parecía tener el navegador averiado, pues es una especie rara en Rosarito, y a una Cigüeña blanca haciendo yoga en estado de meditación.
Aviso a navegantes: no se os ocurra apostaros a ver pájaros en Rosarito hasta que no se vayan los tomateros (léase humanos  veraneantes).

Retrato de LPPPagaza piconegraCigüeña descansando


Cerrojillos “trileros” 2013

Este año los Papamoscas cerrojillos me han tenido más confundido que en temporadas anteriores. El incremento de nidales ocupados por esta especie en mi pequeño terruño, ha sido una de las causas de mi desconcierto. Pasar de dos a cuatro hembras nidificantes es una buena noticia en una comarca donde no es común. Digo hembras, y digo bien; porque el numero de machos al día de hoy todavía no me ha quedado muy claro, sospechando de la posible “doble vida” de al menos uno de ellos. Buena estrategia para incrementar la natalidad… si la “campaña” acompaña. Las hembras se muestran tímidas hasta el momento de las cebas, por lo que me centré en los machos que no hacían otra cosa que alardear de su modesto trino y su contrastado traje blanquinegro. Intentaba buscar rasgos que les diferencien, como la extensión del blanco de la frente o en las alas y que usan como “semáforos”  (de ahí sus espasmos de ala). Esto me haría más fácil determinar que nidales pudieran escoger cada uno. Defienden y marcan todos los nidales que puedan acaparar, siendo testigo de casos de riñas y disputas por la misma caja de madera. No importa que en ese momento este ocupado por otra especie (Herrerillos, Carboneros, Trepadores…), pueden esperar turno para hacer uso de la “multipropiedad” si hiciera falta. El cuarto nido lo descubrí cuando las cebas ya estaban adelantadas y los pollos asomaban por la piquera. Si me descuido tres días, (que es lo que les faltaban a las crías por salir) ni me hubiera percatado de su existencia; y eso que era el más cercano a la casa, viendo a sus padres cazar constantemente desde la ventana de mi estudio. En pocos días se sumergirán en el bosque para luego hacer su particular muda antes de ir  en busca de tierras más cálidas.

Los siguientes bocetos y estudios los realicé durante los “recreos” o a ratos perdidos, colándose en una de las esperas un precioso macho de Verderón que ansiaba ser retratado. Terminé trabajando con mi viejo telescopio Nikon recto para poder seguir a los pajarillos por el follaje y en distancias cortas.

Papamoscas1Papamoscas2Papamoscas3Papamoscas4 Papamoscas5Papamoscas6VerderónPapamoscas7Papamoscas8Papamoscas9Entre el follaje